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4 de febrero del 2002


Cada 90 segundos se comete un delito en Centroamérica

Investigación: Serapio Umanzor y Carlos Girón
Fotografías: José Cantarero

 

Tras una larga jornada de investigación en Honduras, Nicaragua, Costa Rica, El Salvador y Guatemala, LA PRENSA presenta a partir de este día su trabajo de investigación "El crimen en Centroamérica", que se desarrollará en doce capítulos. Los lectores se enterarán de toda la parte estadística, habrá capítulos especiales para analizar temas como el secuestro, narcotráfico, corrupción policial, pandillas juveniles, situación de los presidios, armamentismo y un análisis completo de las legislaciones de cada país. Expertos en el tema, autoridades policiales y judiciales, víctimas y victimarios forman parte de esta recopilación que por primera vez hace un diario en Centroamérica.

El tema cobra trascendente importancia porque la inseguridad es la mayor preocupación de todos los centroamericanos.

Las casas perdieron su estilo y hoy parecen cárceles, cruzadas por barrotes, invadidos sus patios por agresivos perros, con muros de manicomio, mientras sus pobladores encuentran en el transitar por las calles una amenaza a su sobrevivencia. Hace unas dos décadas el problema eran guerrillas y escuadrones de la muerte, hoy son los criminales los que han sembrado el terror en cinco limitados países que conforman la siempre agitada Centroamérica, región que vive atrapada por una delincuencia que cada vez crece y explota nuevos rubros en el heterogéneo mundo del crimen.

Las cifras son más que reveladoras. Al año se registran 333 mil 49 delitos, lo que significa que cada noventa segundos se comete un delito, que van desde hurtos y robos, pasando por violaciones hasta caer en asesinatos y secuestros.

La cifra anterior corresponde a los registros de cada una de las policías de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica en el año 2001. La única diferencia en estas cifras es que mientras Nicaragua, El Salvador y Costa Rica manejan estadísticas tanto de delitos conocidos por la policía preventiva como la de investigación judicial, en los casos de Honduras y Guatemala las cifras se refieren estrictamente a los casos conocidos por la Policía Nacional Civil.

Cifras que causan pavor

El país que registra el mayor número de delitos es Costa Rica con 99 mil 251, pero se debe aclarar que es la policía que goza de mayor confianza entre la población, lo que influye para conocer más denuncias y sumado a ello en el país “tico’’ se registran los casos que conoce el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Los datos de Costa Rica se basan en las estadísticas del año 2000 más un crecimiento del cinco por ciento en el 2001, que fue confirmado por la sección de estadísticas del departamento de Planificación del Ministerio de Justicia.

Seguido de Costa Rica está Nicaragua con noventa mil 97 delitos al año, muy de cerca con El Salvador que en el 2001 tuvo ochenta mil 349 delitos registrados. El cuarto lugar lo tiene Honduras con 36 mil 343 delitos y Guatemala está al final con 27 mil 9 delitos. Estos dos países sólo muestran sus cuadros de la policía preventiva no la de investigación.

Vistos los datos anteriores se concluye que en Costa Rica se comete un delito cada cinco minutos, en Nicaragua cada seis minutos, cada siete ocurre un delito en El Salvador, mientras en Honduras hay un delito cada catorce minutos y en Guatemala se presenta uno cada diecinueve minutos.

El delito que más incidencia tiene en la región es el robo con 76 mil 223 robos, seguido de lesiones con 56 mil 71 casos. Le sigue en su orden el hurto con 44 mil 737 casos en el año y muy por debajo están los asesinatos y homicidios que en conjunto contabilizan diez mil 721. Un delito que ha surgido a partir de 1997 en todos los países es el secuestro y sólo en el 2001 hubo 179 casos confirmados.

Estas cifras permiten concluir que en Centroamérica cada siete minutos hay un robo o asalto, cada nueve minutos una persona resulta lesionada ya sea por herida de arma o accidente de tránsito, mientras un hurto se comete cada once minutos. Estos mismos datos señalan que cada cincuenta minutos resulta una persona muerta ya sea por homicidio o asesinato y que cada mes diecinueve personas resultan secuestradas.

Costa Rica es el país donde se presenta el mayor número de robos, con 27 mil 535 al año; Nicaragua tiene la más alta tasa de secuestros con 50 en un año, uno más que en El Salvador. En Nicaragua las lesiones ocupan el primer lugar con 23 mil 513 casos mientras Honduras ocupa el primer lugar por homicidios y asesinatos con tres mil 357.

Policías incomunicadas

A lo largo de los 423 mil 830 kilómetros cuadrados del territorio en que se ubican estos cinco países es palpable que para 33 millones de centroamericanos la inseguridad es el principal problema que tienen en este momento, por encima del costo de la vida y de los problemas históricos de la falta de acceso a la educación y la salud.

Los problemas en materia de seguridad se presentan homogéneos en términos generales, pero el tratamiento que se le da en cada país, desde el punto de vista preventivo y represivo es abismalmente diferente.

Hay marcadas diferencias en cuanto a la aplicación de penas y al tratamiento a los delincuentes y en la parte preventiva hay programas diferentes, pese a que los comandantes policiales pasan en frecuentes reuniones regionales.

De momento no hay una red de comunicación entre estas policías, de manera que ante el libre tránsito de personas entre estos países, los delincuentes tienen un paraíso que les permite delinquir en una nación y refugiarse en la vecina.

La exportación e importación de delitos y delincuentes se ha vuelto una constante y ese impune tránsito no es más que el resultado de trabajos aislados en una pequeña región que ante su principal problema no da asomos de buscar enfrentar juntos el que representa el más agrio dolor de cabeza de los centroamericanos.

Particularidades por país

Si se habla del delito propiamente hay que señalar que los robos a residencias y a las personas son los más comunes, seguidos por las lesiones y los homicidios, pero hay otros delitos que tienen una incidencia muy marcadas en unos países, mientras en otros ni siquiera están dentro de las legislaciones penales.

En Guatemala, por ejemplo, uno de los mayores problemas y que no se da en otros países es el asalto a camiones blindados con al menos uno cada mes y cada uno cargado de violencia extrema. En ese mismo país se da un fenómeno singular y son los linchamientos, con un total de 28 en un sólo año.

Esos linchamientos, propios del occidente de Guatemala, se dan por la misma cultura comunitaria de sociedades que deciden tomar la justicia por su propia mano ante la desconfianza en el sistema judicial, según el análisis de Carmen Rosa de León, experta en temas de seguridad ciudadana.

Guatemala presenta también la más alta tasa de robo de vehículos con un promedio de 24 al día, entre carros y motocicletas, con un total de nueve mil 70 casos denunciados en la policía nacional civil.

En el caso de Nicaragua hay una fuerte tendencia hacia las violaciones sexuales con mil 227 casos en el año, más 741 estupros, 31 incestos y 541 raptos. Se nota también en esta nación donde hay la mayor cantidad de lesiones, derivado de las mismas agresiones dentro de las violaciones, lo mismo que por riñas, y accidentes de tránsito.

Si hablamos de Honduras se nota que es el país con la mayor tasa de robo y asalto a bancos, con un total de 48, es decir, hay un asalto bancario cada semana. En este país también hay una tendencia al crecimiento de los secuestros si se compara con años anteriores. Durante el 2001 no hubo un solo día donde no estuviese una persona secuestrada y al final el cómputo fue 35, es decir tres por cada mes.

El caso salvadoreño y pese a la lucha de sus cuerpos policiales el secuestro sigue sin controlarse con 97 en el año y eso significa ocho por cada mes, mientras el hurto en los vehículos se ha vuelto un dolor de cabeza para los conductores, especialmente de la capital. En total tres mil 58 carros fueron objeto de hurto por parte de delincuentes.

Costa Rica tiene también sus características especiales, sobre todo por la gran incidencia de muertes por violencia intrafamiliar, con al menos un caso por mes. A diferencia de otros países en Costa Rica también ya dan problemas los delitos informáticos.

La delincuencia y sus diferentes facetas han sentados sus bases en esta región centroamericana que tienen el gran reto de unirse para enfrentar juntos a los criminales que en este momento tiene un patio amplio y próspero.